Antecedentes (saltar)

La definición jurídica de “robo de identidad” varia ampliamente en el marco jurídico respectivo de cada país. Sin embargo, el término es comúnmente utilizado para describir que la información personal de un individuo —como información identificable, financiera o medica— ha sido obtenida y utilizada sin su consentimiento y con el propósito de cometer actividades fraudulentas. El robo de identidad normalmente involucra la adopción de la identidad de una persona como pudiera ser su nombre, fecha de nacimiento, dirección, números de licencia y de seguridad social, números de tarjeta de crédito y de cuentas bancarias, nombres de usuario y contraseñas.

Los tipos más comunes de robo de identidad son: (i) Financiero, que consiste en la utilización de la información de una persona para solicitar tarjetas de crédito, préstamos, adquirir bienes, contratar servicios o para alquilar propiedades; (ii) Penal, por medio del cual el delincuente utiliza la información y la identidad falsa de un individuo para defraudar a terceras personas; (iii) Negocios o Comercial, el cual consiste en que el delincuente solicite tarjetas de crédito, efectúe transferencias electrónicas de fondos o utilice las cuentas bancarias y de cheques a nombre de una compañía.

Existen numerosos medios y esquemas utilizados por los delincuentes para cometer el robo de identidad, entre ellos son interalia: técnicas de ingeniería social, correos electrónicos spam, phishing y falsificación de marcas, spyware, captura de sistemas de cómputo, cartas fraudulentas (Cartas Nigerianas), llamadas telefónicas, faxes e inclusive hacer uso de la información que se encuentra en los basureros.

El robo de identidad es uno de los delitos con mayor incidencia en Norteamérica, siendo los Estados Unidos el que reporta el mayor número de casos. Cerca de 10 millones de ciudadanos Americanos son víctimas de este delito cada año. El Identity Theft Resource Centre reporta que las víctimas del robo de identidad gastan en promedio $1,400 dólares y alrededor de 600 horas en reestablecer su historial crediticio y reputación. La Comisión Federal de Comercio (FTC) estima que el costo del robo de identidad para las empresas oscila cerca de los $50 billones de dólares al año y adicionalmente otros $5 billones por año a los consumidores.

En el Reino Unido, el Home Office Identity Fraud Steering Committe estima que más de 10,000 personas resultan afectadas por el robo de identidad cada año, representando un costo a la economía Británica mayor a 1.3 billones de libras esterlinas al año.

El robo de identidad es una de las principales amenazas del Internet por que normalmente las víctimas de este tipo de delitos no pueden conseguir su dinero de regreso y peor aún, pueden pasar meses e inclusive años tratando de reponer el historial personal y crediticio que los delincuentes hicieron a su nombre y registros crediticios, aunado a que genera daños a su reputación y disminuye la confianza del consumidor en Internet.

Debido a la dificultad y el oneroso costo que representa a las autoridades encargadas de ejecutar la legislación rastrear delincuentes y estafadores del Internet, los mejores mecanismos para evitar el robo de identidad es a través de métodos educativos y preventivos, como por ejemplo, estar bien informados e informar a los miembros de la familia, familiares y amistades acerca de los peligros de este delito e incrementar la conscientización en nuestra comunidad local.

Cuando un consumidor sospecha que ha sido víctima del robo de identidad, debe actuar inmediatamente, contactando a la institución financiera, al buró de crédito y solicitar que pongan una “alerta de fraude” en su expediente y el cierre y cancelación de las cuentas que hayan sido sujetas a fraude, así como interponer una queja ante la agencia de protección al consumidor local. Estas medidas ayudarán a evitar a que el delincuente siga haciendo uso de la identidad crediticia de la víctima; harán que el proceso de reestablecer el crédito de la víctima sea menos oneroso y persuadirá a las autoridades a darle seguimiento al caso en forma mas efectiva. Y muy importante, nunca proporcione a nadie su información personal por teléfono o a través de Internet, a menos de que sepa realmente que está usted comunicándose con un representante de la compañía.

NACPEC ha creado esta sección con el propósito de ofrecer a nuestros visitantes algunas de las fuentes de información, documentos, legislación, organizaciones internacionales, agencias gubernamentales, portales, organizaciones financieras, corporativas y de consumidores, publicaciones académicas y profesionales y otras fuentes de información relevantes acerca del robo de identidad.

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